Fondo de maniobra, la salvación de tu negocio

Para garantizar que tu empresa continúe con sus operaciones diarias, es necesario que tenga un fondo financiero en números positivos. En Santander te decimos en qué consiste el fondo de maniobra, cómo calcularlo y cuáles son los escenarios a los que puedes enfrentarte.

25-10-2017

fondo-maniobra
En un mundo empresarial complejo y cambiante como el que estamos viviendo, es necesario que los emprendedores sepan con certeza si tienen el dinero suficiente para asegurar la supervivencia de su negocio.

Para eso existen diversas formas de evaluar la salud de una empresa y una de las más efectivas es a través del fondo de maniobra, también conocido como activo circulante, fondo de rotación o working capital.

Para entender este concepto es necesario saber que todo negocio debe contar con un activo corriente, que son los recursos con los que dispone de forma inmediata para solventar pagos y deudas, y un fondo de maniobra, que es una parte de ese activo financiada con recursos a largo plazo (pasivo no corriente).
 
Esto significa que el fondo de maniobra es el margen de recursos con el que una compañía cuenta para hacer frente a sus adeudos, es decir, el capital para asumir los compromisos financieros inmediatos.
 
El fondo de maniobra está conformado por los siguientes elementos:

Activos para ser vendidos durante las actividades normales del negocio: materias primas, mercancías aprovisionamientos y productos en curso, entre otros.
 
Activo realizable. Deuda a favor que está pendiente de pago; aquí se encuentran los deudores a corto plazo.
 
Activo disponible. Son los activos con disponibilidad inmediata: caja, dinero en bancos e instrumentos financieros, entre otros.
 
Económicamente hablando, mediante una sencilla operación matemática se puede calcular el fondo de maniobra:
 
Fondo de maniobra = financiación permanente – inversión permanente
 
Una vez calculado el fondo de maniobra, existen tres supuestos:
 
Que sea igual a cero.
El activo corriente y el pasivo corriente son iguales. Es una situación arriesgada pues el activo corriente se financia totalmente con préstamos a corto plazo y si hay un retraso en el cobro de una partida, la empresa no será capaz de hacer frente a sus compromisos de pago.
 
Que sea negativo.
Parte del activo no corriente está financiado con recursos a corto plazo, lo que provoca un desequilibrio financiero, ya que los activos corrientes son inferiores al pasivo. La compañía podría tener problemas para pagar deudas y declararse en suspensión de pagos.
 
Que sea positivo.
Es la situación ideal de equilibrio financiero. Los activos corrientes están financiados con recursos a largo plazo. De esta manera, la empresa tendrá la capacidad de atender sus compromisos de pago a corto plazo.
 
Conocer el fondo de maniobra de tu PyME te permitirá detectar el grado de solvencia con el que cuentas. En caso de estar en riesgo, podrás establecer estrategias comerciales de recuperación para evitar un desequilibrio financiero.
 
Si quieres conocer más temas relacionados con el crecimiento empresarial acércate a la sección Formación online y descubre los cursos que en Santander PyME hemos creado para ti.

Lee también:
>> Recursos humanos, área esencial para tu empresa


Recibe en el correo las noticias que interesan a tu PyME

CONTENIDO RELACIONADO

Curso Online

Administración efectiva del crédito a clientes

Curso Online

Contabilidad para no contadores

Actualidad

Descubre el valor del empaque

Actualidad

Mejora continua con la metodología Kaizen

PYMES TV

Los tres círculos de protección para las PyMEs

PYMES TV

Los trabajos del futuro

Santander PyME en Twitter / Facebook / YouTube /

Súper Línea PyME 01 800-911-5511

© Banco Santander (México) S.A., Institución de Banca Múltiple, Grupo Financiero Santander México 2014 Todos los derechos reservados | Aviso legal | Política de privacidad