Algunas de las incubadoras de negocios más reconocidas de México

Hacer productiva una idea requiere de un adecuado proceso de incubación. Conoce algunas de las incubadoras que el Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) acredita como “de alto impacto”.

07-10-2014
incubadoraCuando un pequeño emprendedor se lanza a la aventura de montar su propia empresa, rápidamente surgen las dudas acerca de cómo diseñar la estrategia adecuada para triunfar, partiendo de recursos limitados. Por este motivo, muchas empresas mexicanas deciden recurrir a las llamadas incubadoras, a las que el Instituto Mexiquense del Emprendedor define como proyectos, empresas o centros de incubación, que tienen por objeto la creación o el desarrollo de microempresas y pequeñas empresas a las que dan apoyo durante sus primeras etapas de vida. Este acompañamiento se materializa a través de servicios de consultoría, financiamiento y acceso a tecnología.

En la actualidad, existen decenas de incubadoras en México, pero sólo 23 cuentan con el calificativo de “incubadoras de alto impacto”, otorgado por el Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM). Entre ellas, atendiendo a criterios de reconocimientos obtenidos y casos de éxito, destacan diez. Seis pertenecen a instituciones educativas, un 70% tienen perfil nacional y un 30% internacional. En cuanto a su ubicación, siete se concentran en el Distrito Federal, dos en Puebla y una en Querétaro. La mayor parte trata de atraer empresas de corte tecnológico o startups con un alto potencial de crecimiento. Otra característica en común es que son de creación reciente: las más antiguas cuentan con apenas 10 años de trayectoria y las más recientes iniciaron su andadura en 2012. En su corta vida, todas han recibido al menos dos reconocimientos. 

Venture Institute, una de las incubadoras que cuenta con la etiqueta de “alto impacto”, presume de haber acelerado hasta 33 empresas en apenas 2 años, las cuales han recibido, en conjunto, más de 130 millones de pesos. Destaca también Unincube, perteneciente a la UPAEP (Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla) y centrada en la incubación de empresas procedentes del ámbito de las tecnologías de la información. ITESO, de la Universidad Jesuita de Guadalajara, que recibió en 2009 el Galardón PyME a la mejor incubadora de empresas tecnológicas. Angel Ventures México es otra de las más reconocidas. Marco Álvarez, fundador de Meridia, una de sus empresas incubadas, asegura que sus ventas crecieron entre un 10% y un 15% cada mes, gracias al asesoramiento. Smart Impact, por su parte, acumula tres casos de éxito en los últimos dos años.

Cuatro más, asociadas a universidades, engrosan la lista: CICE-BUAP (Centro de Innovación y Competitividad Empresarial asociado a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla), CIEBT-IPN (Centro de Incubación de Empresas de Base Tecnológica, perteneciente al Instituto Politécnico Nacional) y dos incubadoras del Tecnológico de Monterrey, una perteneciente al campus de Querétaro y otra al de Santa Fe.

Por último, cabe mencionar el papel de Wayra México, la academia de emprendedores de Telefónica, presente en doce países. Esta iniciativa, orientada a la innovación y el emprendimiento tecnológico, otorga 50,000 dólares en promedio a los diez emprendimientos seleccionados en cada generación de su programa de aceleración, así como capacitación, asesoría legal y contactos con inversionistas.

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